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Nodo crítico:
la guerra en Medio Oriente le mete presión a la Argentina en un insumo estratégico
Pilar Vazquez
lanacion.com.ar
La escalada de la guerra en Medio Oriente volvió a sacudir a los mercados
globales y encendió alertas en el agro argentino. El conflicto impacta en el precio del
petróleo por el estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del crudo mundial,
tensiona el mercado de gas y fertilizantes, encarece fletes y seguros marítimos y suma
volatilidad financiera. Para la Argentina, eso implica mayores costos productivos justo
cuando el sector planifica la próxima campaña. El punto más sensible es la urea: el
país depende entre un 30% a un 40% del Golfo Pérsico para abastecerse y los fletes en
esa ruta ya subieron alrededor de un 70%.
Marcelo Elizondo, especialista en comercio exterior, planteó que el impacto final
dependerá de la duración del conflicto y el grado de involucramiento de otros países,
pero advirtió que hoy operan dos fuerzas contrapuestas sobre los mercados agrícolas.
Por un lado, claramente la suba del precio del petróleo que produce el conflicto.
Hoy estamos en torno a los 80 dólares. Eso eleva los costos de producción, de logística
y de fletes de la producción agrícola, explicó.
El encarecimiento energético, detalló, tiende a trasladarse a las commodities
agrícolas, tanto por mayores costos logísticos como por el impacto sobre fertilizantes
nitrogenados. También es cierto que un conflicto de este tipo probablemente
fortalezca el dólar. Y si sube el dólar, los precios de las commodities tienden a
moderarse o a bajar. Entonces hay fuerzas contradictorias, apuntó.
La región no es marginal en el mapa energético global. Por el estrecho de Ormuz pasa
alrededor del 20% del petróleo mundial y una proporción similar del gas. En total, allí
se comercializa entre un 25% y un 27% del crudo global. En fertilizantes, la incidencia
ronda el 15% del comercio mundial, dado que varios países con abundante gas natural
producen urea y amoníaco. Si hubiera alguna afección para el flujo de petróleo,
gas o de fertilizantes estaríamos ante un impacto en los precios claramente, porque es
una incidencia en una proporción significativa, señaló Elizondo. Básicamente son
Qatar e Irán los grandes productores de urea por su capacidad en materia de gas en esa
zona.
En este contexto, el experto abrió una posible ventana positiva para la Argentina:
Podría verse beneficiada por la suba del precio de los biocombustibles, por la suba
del precio del maíz y el trigo que arrastran la suba del precio de los biocombustibles, o
los biocombustibles también como consecuencia de que sube el petróleo, que es el
producto al cual sustituyen. También destacó que muchos de los países
involucrados en el conflicto son grandes importadores de alimentos, lo que podría generar
compras anticipadas.
Sin embargo, advirtió que si el conflicto se extiende en el tiempo, quizás haya
alguna complicación en los mercados de alimentos en el futuro. Y agregó: Si
el conflicto se extiende en el tiempo y el dólar se fortalece, podría haber cierta
presión cambiaria en la Argentina y eso podría contribuir a que se fortalezca un poco el
dólar internamente y eso mejora la ecuación de los exportadores agrícolas".
Armando Allinghi, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Argentina de
Fertilizantes y Agroquímicos (Ciafa), detalló: Es un nodo crítico para el
abastecimiento internacional. Para la Argentina, el impacto no es menor. En 2025 el
país importó aproximadamente 1,4 millones de toneladas de urea y el 37% provino de esa
región. Históricamente estamos en un rango del 30% al 40%, lo que refleja una
dependencia estructural relevante, señaló. El comercio mundial de urea ronda los
54 millones de toneladas anuales.
Eso significa que cualquier problema logístico impacta rápido en precios y
disponibilidad. Según datos de la cámara, los fletes en los corredores vinculados al
Golfo aumentaron alrededor de 70% en los últimos días. Además, hay menor disponibilidad
de buques, desvíos de rutas y primas de riesgo más altas para operar en la zona.
El efecto se extiende a los fertilizantes fosfatados. El ejecutivo explicó que la
producción mundial se concentra en países como China (29,1 millones de toneladas
anuales), Marruecos (5,9 millones), Arabia Saudita (5,9 millones), Rusia (5,9 millones) y
Estados Unidos (5,3 millones). Aproximadamente el 20% del fósforo que se comercializa en
el mundo transita por la región afectada. Parte del fosfato monoamónico y el diamónico
que importa la Argentina proviene directa o indirectamente de zonas con impacto logístico
asociado al conflicto. Cualquier interrupción genera efectos en cadena sobre
precios, disponibilidad y planificación de compras del sector agrícola, advirtió.
Los fitosanitarios también pueden verse alcanzados. Su producción y transporte dependen
del costo energético y de la logística marítima.
Maximiliano Moreno, director de la Fundación INAI, encuadró el episodio como un
factor adicional que se suma a un escenario global de por sí complejo, con grandes
cambios, alta volatilidad, creciente incertidumbre y donde existe una fuerte correlación
directa entre geopolítica y comercio. Según explicó, dependiendo de la
duración y extensión geográfica, el conflicto tiene la potencialidad de
impactar en el crecimiento económico (por riesgo inflacionario) y, por ende, en la
demanda de alimentos. También alertó sobre los efectos de un posible aumento
del precio de los fertilizantes, sobre todo los nitrogenados como la urea.
Nelson Illescas, abogado especialista en derecho internacional y negociaciones
agroindustriales, puso el foco en los insumos y en la próxima campaña. Dijo que la
región representa un porcentaje muy importante de la producción y exportación de
petróleo. Añadió: Si hoy hay algún problema el precio del petróleo puede
tender a subir. Ese aumento, señaló, repercutirá en toda la cadena: Para la
Argentina eso puede tener un efecto de encarecimiento en el transporte de granos, los
insumos, todo. Ve un riesgo en fertilizantes.
Illescas añadió que, en contextos de este tipo, hay una tendencia a una mayor
inflación global por aumento en los precios de la energía y su efecto sobre los
alimentos. Indicó que la volatilidad financiera también impacta sobre los
contratos a futuros de los granos.



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