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La suba de costos hizo caer
la confianza de los productores agrícolas
lacapital.com.ar
La confianza de los productores agropecuarios registró una caída del 16%.
Según el Agbarometer, el indicador cayó de 158 a 132 el período anterior entre el
primer y segundo bimestre del año. El dato, relevado por el Centro de Agronegocios y
Alimentos de la Universidad Austral, marca un punto de inflexión tras los máximos
históricos alcanzados a fines de 2025.
El retroceso también se verifica frente al pico de 159 puntos registrado en
noviembre-diciembre del año pasado, luego de las elecciones legislativas. En términos
interanuales, la baja es más moderada (-3,6%). El índice se mantiene por encima de los
100 puntos desde noviembre de 2023.
El cambio de tendencia responde, en gran medida, al impacto del contexto
internacional sobre los costos de producción, especialmente por la suba del petróleo y
su efecto en insumos clave como el gasoil y los fertilizantes, explicó Carlos
Steiger, director del indicador.
La caída es generalizada y alcanza a todos los componentes. El mayor deterioro se observa
en el Índice de Condiciones Presentes, que retrocedió 18%. Dentro de este indicador, la
situación financiera actual cayó 21%, reflejando el estrechamiento de los márgenes.
En paralelo, las expectativas de inversión en activos fijos descendieron 14%. Si bien el
54% de los productores considera que sigue siendo un buen momento para invertir, solo el
43% prevé concretar esas decisiones en el corto plazo, lo que evidencia un escenario de
cautela.
Se mantiene la intención de inversión, pero no necesariamente su ejecución; la
incertidumbre sobre los costos y la rentabilidad futura está condicionando las
decisiones, agregó Steiger en el informe.
El Índice de Expectativas Futuras también mostró una baja significativa, del 14,8%. La
situación financiera proyectada a 12 meses cayó 13%, mientras que la visión sobre el
sector se contrajo 20%, lo que refleja un ajuste en las perspectivas de mediano plazo.
Uno de los factores centrales detrás de este cambio es el impacto del conflicto en Medio
Oriente sobre los costos productivos. El aumento del precio del petróleo repercute
directamente en el valor del gasoil clave para las labores y el transporte y
en los fertilizantes, especialmente la urea.
Este escenario ya se traduce en las principales preocupaciones del sector: el 66% de los
productores identifica el aumento de los insumos en dólares como el principal desafío
para los próximos doce meses, por encima del clima (35%), los precios agrícolas (33%) y
las tasas de interés en pesos (24%). En contraste, la incertidumbre económica y
política (ambas con 12%) pierde peso respecto de mediciones anteriores.
La campaña 2026/2027
La presión sobre los costos ya comienza a influir en las decisiones productivas. De cara
a la campaña de trigo 2026/27, el 61% de los productores percibe un escenario
desfavorable. En consecuencia, el 41% prevé reducir el área sembrada, el 49% la
mantendría y apenas el 9% planea incrementarla, tras una campaña récord.
El freno también alcanza a las inversiones. En caso de concretarse, se concentran
principalmente en maquinaria (57%), seguidas por la compra de vientres (25%), mejoras en
instalaciones (22%) y, en menor medida, adquisición de tierras (9%).
Las tasas de interés siguen siendo un factor limitante; aunque hubo cierta baja, el
crédito todavía no refleja plenamente esa mejora, señaló Steiger.
En materia comercial, tras cubrir los costos de la campaña 2025/26, la mayoría de los
productores prioriza la venta de trigo, seguido por maíz y soja, aunque algunos invierten
ese orden. A su vez, el 71% incrementó sus stocks de maíz, ya sea para alimentación
animal, por mejores rindes o como reserva de valor, en una estrategia más conservadora
frente a la volatilidad de precios.
Hoy las preocupaciones del productor están más vinculadas a variables concretas
del negocio que al contexto político local, lo que marca un cambio relevante en la
percepción del sector, concluyó el informe.
Diez días atrás, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA) difundió su primera
estimación de siembra y producción de trigo para la campaña 2026/27. Señaló que, a
diferencia de ciclos anteriores al 2024/25, cuando la decisión estaba mayormente sujeta a
la recomposición de la humedad previo o durante la ventana de siembra, este año el foco
se desplaza hacia la rentabilidad y el costo de los fertilizantes.
Frente a este escenario, proyectó para el ciclo 2026/27 de trigo un área sembrada
nacional que alcanzaría las 6.500.000 hectáreas a nivel nacional, lo que representa una
leve retracción interanual de un 3 %, pero que aún se eleva en un 2,8 % por sobre el
promedio de las últimas cinco campañas.



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