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Llegó la lluvia, pero no a
todos: el centro de la región núcleo sigue siendo el lugar más comprometido del país
Pilar Vazquez
lanacion.com.ar
Llueve en algunas partes de la región agrícola núcleo, pero el alivio
todavía es parcial y desigual. Las precipitaciones de las últimas horas se concentraron
en el noroeste y en algunos sectores del nordeste de la provincia de Buenos Aires y
también en el extremo sur de Córdoba, donde los milímetros ayudan a sostener y, en
algunos casos, mejorar la condición de los cultivos. En cambio, la franja central de la
región núcleo con eje en los alrededores de Rosario y parte del sudeste de
Córdoba sigue sin recibir lluvias significativas y continúa siendo el sector más
comprometido, con altos niveles de estrés hídrico y daños productivos que podrían
profundizarse si el evento no se extiende.
En general estas lluvias alcanzaron zonas que venían ajustadas por el calor y por
la falta de milímetros, explicó Florencia Poeta, especialista de la Bolsa de
Comercio de Rosario (BCR). En ese sentido señaló que el evento fue bien recibido en
sectores del nordeste bonaerense, donde no se habían registrado precipitaciones
relevantes en las últimas semanas. Mientras que en el noroeste de la provincia de Buenos
Aires y en el extremo sur de Córdoba el aporte sirvió para reforzar una condición que
ya era relativamente mejor. Este nuevo evento viene a reforzar el proceso de
recuperación en ese sector, agregó.
De acuerdo con los datos relevados hasta las 8 por la entidad este miércoles, los mayores
registros se dieron en Rufino, con 26,8 milímetros; Lincoln, con 26 mm; Junín, con 18,2
mm; y General Pinto, con 19 milímetros.

Mapa de precipitaciones de las ultimas 24 horas
Según explicó, este evento, a diferencia del anterior, se desplazó más
hacia el nordeste de la provincia de Buenos Aires y, por el momento, también se
registraron algunos milímetros en el extremo sur de Santa Fe. Está lloviendo en
los alrededores de Pergamino, en Rojas, comentó, aunque aclaró que esos registros
todavía no se reflejan en el mapa. Otras localidades cercanas, más hacia el este, como
Baradero San Pedro, en cambio, aún no fueron alcanzadas por el evento.
La situación es complicada donde las precipitaciones fueron nulas o muy escasas. Allí,
los cultivos continúan mostrando síntomas severos de estrés hídrico. Se observan
plantas muertas, abortos de flores y frutos, advirtió Poeta.
En ese sentido, remarcó que el foco está puesto en la evolución del evento sobre el
sector más afectado. Resta ver qué ocurre con el área de influencia de Rosario y
parte del sudeste de Córdoba, señaló.
Hablando de cada cultivo en particular, Poeta detalló que la soja de primera siembra es
la que mejor viene soportando el estrés, aunque ya muestra síntomas como pérdida de
hojas basales y aborto de flores y frutos en plena etapa reproductiva. Los maíces
tardíos y de segunda aparecen como los más comprometidos, mientras que también se
observan lotes de soja de segunda con un crecimiento muy lento y plantas muertas. En el
caso de los maíces tempranos, las altas temperaturas y la falta de agua aceleraron el
llenado, acortando el ciclo, lo que derivará en espigas más livianas en las zonas más
afectadas.

Lluvia en la región agricola nucleo hasta las 8 am de
este miercoles
Lluvia clave. Así definió el evento el productor y asesor
Alejandro Acerbo, que trabaja en Junín y también asesora campos en Chacabuco y
Ascensión. En la zona, los acumulados rondaron entre 30 y 40 milímetros y el pronóstico
anticipa nuevas precipitaciones.
Según explicó, el agua llegó después de varios días sin aportes, cuando los lotes
empezaban a mostrar señales de estrés tanto en los bajos como en las lomas más
arenosas. Esta lluvia vino espectacular, resumió.
Acerbo explicó que el maíz sembrado temprano ya atravesó las etapas más sensibles, por
lo que la lluvia ayuda a ajustar el rinde. Distinta es la situación de los maíces
tardíos, que están floreciendo y definiendo el rendimiento, un momento en el que la
falta de agua puede provocar pérdidas importantes. Ahí esta lluvia es clave,
señaló.
Una situación similar se da en la soja de primera, que transita etapas críticas (es el
momento en el que la planta define cuántos granos va a producir) y donde el evento ayuda
a evitar mayores niveles de estrés y a sostener el potencial productivo. En cuanto a la
soja de segunda, advirtió que es el cultivo más desparejo por las dificultades de
implantación tras una buena campaña de trigo (se sembró más tarde y en peores
condiciones), aunque aclaró que se encuentra en estado vegetativo (todavía en
crecimiento) y que el agua permite que siga avanzando con mejores perspectivas.
Más hacia el norte bonaerense, la situación sigue siendo más compleja. En el partido de
Pergamino, el productor y asesor Javier Domenech contó que la lluvia comenzó a media
mañana y que los primeros registros fueron modestos. Acá me dicen 13 mm. Es un
aliciente, pero hay que ver cómo termina, señaló.
Domenech explicó que el escenario previo era complejo y que se registran mermas, sobre
todo en soja de primera, soja de segunda y, especialmente, en maíz tardío. Había
maíces sembrados a fines de noviembre que ya estaban floreciendo y estaban mal,
mal, describió. Si bien reconoció que el agua puede traer algo de alivio, aclaró
que todavía es temprano para dimensionar el impacto final. Estamos más o menos en
el 60% del recorrido. Falta el 40% y eso va a definir cómo terminan rindiendo los
cultivos, graficó. En su propio campo, los acumulados fueron aún menores, con
apenas 7 mm.
En otras zonas directamente la lluvia todavía no llegó. En el sur de Santa Fe, el asesor
de Agricultores Federados Argentinos (AFA) en el departamento Bigand, Gustavo Tettamanti,
explicó que la última lluvia importante fue a fines de diciembre. Después no
llovió más, esa es la verdad, resumió.
Según contó, la soja de primera y el maíz temprano vienen resistiendo, con un impacto
más acotado de la sequía, aunque se prevé alguna pérdida de peso en el grano. El mayor
problema está en los cultivos de segunda. Ahí estamos complicados,
complicados, resumió, al señalar que los daños ya son importantes y que una mayor
demora de las lluvias podría agravar la situación.



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