























AGROAREA ®
©1994-2026 | NIC.AR | Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin la expresa autorización de sus editores. Contenidos del web con deposito de
propiedad intelectual protegida según ley 11.723 de la República Argentina y aplicable
en tribunales Internacionales. AGROAREA es una denominación de origen agro web mundial y
hace valer sus derechos habientes desde 1995 a la fecha.
AGROAREA Redacción y edición
digital: Telefax: 54-11-5368-1696 / Buenos Aires, ARGENTINA.
|

  
30 aniversario del
portal agropecuario argentino con mayor permanencia en Internet


Banco
imágenes AGROAREA. No Integra el artículo original
La campaña agrícola, con
altas expectativas, pero márgenes bajos
Patricia Martino
lacapital.com.ar
El agro vuelve a mirar el cielo con expectativas. La posibilidad de un evento
El Niño, la recuperación de la humedad en los suelos y las buenas perspectivas para
trigo, maíz y soja alimentan el optimismo de los productores que transitan la campaña
2026/27. Pero el clima favorable no alcanza por sí solo. Los márgenes siguen bajo
presión por el alto costo de los insumos, el combustible y un mercado que todavía se
mueve entre la incertidumbre local y las tensiones internacionales.
Ese equilibrio entre entusiasmo y cautela dominó las conversaciones del Congreso de
Aapresid que se realizó en Rosario, donde productores, economistas, empresas proveedoras
de tecnología, aseguradoras y entidades financieras analizaron los desafíos de una
campaña que promete alto potencial productivo, aunque sin margen para errores.
La recuperación de la humedad en los suelos, el buen estado de los cultivos de invierno y
los pronósticos que anticipan un evento El Niño configuran un escenario que entusiasma.
Sin embargo, hay que prepararse para un año en el que el exceso de agua podría no ser
tan amigable.
Julio Calzada, director de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR),
señaló que el fenómeno de El Niño concentra gran parte de la atención del sector. Si
bien existe consenso entre los meteorólogos respecto de una mayor probabilidad de
lluvias, aclaró que todavía es prematuro anticipar la magnitud de sus efectos, ya que
pueden intervenir fenómenos regionales que moderen su impacto.
Mientras tanto, la campaña ya está en marcha. El trigo fue implantado en buenas
condiciones y comienzan los preparativos para la siembra de soja y maíz. "Hay buenas
perspectivas", resumió Calzada, aunque advirtió que el exceso de precipitaciones
también puede convertirse en un riesgo si termina afectando las labores o provoca
anegamientos durante el ciclo.
Incluso, la preocupación excede al sector agropecuario. Según explicó, distintas
organizaciones ya comenzaron a coordinar acciones preventivas frente a un eventual
escenario de lluvias intensas, teniendo en cuenta las experiencias registradas durante
otros eventos Niño.
El panorama climático también alimenta las expectativas productivas entre los socios de
Agricultores Federados Argentinos (AFA). Diego Buschiattari, coordinador del Departamento
Técnico, sostuvo que el trigo presenta una buena implantación gracias a la adecuada
disponibilidad de humedad y que la mayor parte de los lotes transita las etapas de
macollaje e inicio de encañazón.
No obstante, el especialista explicó que el incremento registrado en el precio de la urea
durante el momento de definición de la fertilización terminó condicionando algunas
decisiones productivas. En la zona de influencia de la cooperativa estiman una reducción
cercana al 10% del área sembrada con trigo, superficie que, en parte, podría trasladarse
al maíz.
Aparición de enfermedades en trigo
En paralelo, las condiciones de humedad comenzaron a favorecer la aparición de
enfermedades como mancha amarilla y los primeros focos de roya, por lo que los monitoreos
sanitarios ganan protagonismo en los establecimientos.
Para el maíz, en cambio, el escenario resulta alentador. AFA espera mantener una
superficie similar a la del ciclo pasado y observa productores dispuestos a invertir,
impulsados por la buena disponibilidad de agua y la expectativa de altos rendimientos.
"La disponibilidad hídrica genera entusiasmo", sintetizó Buschittari, aunque
recordó que la logística de fertilizantes continúa siendo un punto sensible por las
tensiones geopolíticas internacionales, que afectan tanto los precios como el
abastecimiento de insumos importados. Por ese motivo, muchos productores comenzaron a
anticipar compras y formar stock antes del inicio de la siembra.
Las cuentas siguen ajustadas
Más allá del optimismo que genera el escenario climático, tanto la Bolsa de Comercio de
Rosario como AFA coinciden en que la ecuación económica continúa siendo exigente.
Calzada explicó que los márgenes resultan aceptables en campos propios, pero se
deterioran significativamente cuando la producción se desarrolla sobre superficies
alquiladas.
Buschittari sostuvo que la campaña volverá a mostrar buenos niveles de rotación con
gramíneas y fertilización suficiente para sostener altos rendimientos, aunque todavía
lejos de los niveles necesarios para reponer integralmente los nutrientes extraídos del
suelo.
En ese contexto, el fenómeno de El Niño aparece como una oportunidad, aunque también
obliga a extremar los cuidados. El especialista explicó que, además de ajustar las
fechas de siembra y planificar cuidadosamente las inversiones en ambientes con mayor
riesgo de inundación, será clave mantener en condiciones la infraestructura hídrica y
los sistemas de drenaje para minimizar eventuales daños.
La tecnología que acompaña
El cambio de escenario climático también comienza a reflejarse en las decisiones
comerciales de las principales compañías proveedoras de insumos. Desde Bayer, la gerente
técnica de Maíz para el Cono Sur, Paula Girón, destacó que la importante recarga de
los perfiles durante el invierno permite proyectar una campaña de maíz con elevado
potencial productivo.
Si bien todavía resta cosechar parte de los lotes tardíos del ciclo anterior, los
excelentes rendimientos obtenidos en las siembras tempranas fortalecieron el ánimo de los
productores, que ya comenzaron a planificar la próxima campaña con expectativas de altos
rindes y un mayor nivel de inversión.
En Basf también observan un escenario favorable. Juan Pablo Migasso, gerente senior de
Cultivos para Argentina, señaló que las abundantes precipitaciones mejoraron las
implantaciones de trigo y cebada y crean condiciones propicias para la soja, el maíz y el
girasol.
Sin embargo, advirtió que el mismo ambiente que favorece el desarrollo de los cultivos
también incrementa la presión de malezas y enfermedades, por lo que las estrategias de
protección adquieren un rol todavía más relevante. Por eso, la compañía puso el foco
en nuevas herramientas para el manejo sanitario y el control de malezas, con lanzamientos
orientados a responder a un escenario climático más húmedo.
El director de Marketing de Protección de Cultivos para Latinoamérica de Syngenta,
Nicolás Gennaro, aseguró que el denominado "Súper Niño" genera expectativas
de buenos rendimientos tanto para la fina como para la gruesa. "Cuando hay kilos, el
ánimo cambia", resumió.
Según explicó, el objetivo pasa ahora por transformar ese potencial productivo en
rentabilidad mediante nuevas tecnologías que permitan controlar malezas resistentes y
reducir el impacto del estrés ambiental. Entre ellas mencionó el lanzamiento de un nuevo
herbicida para gramíneas resistentes y el crecimiento de la línea de bioestimulantes,
destinada a mejorar la respuesta de los cultivos frente a eventos climáticos extremos,
una tendencia que gana cada vez más protagonismo dentro de la agricultura argentina.
La amenaza: el exceso de agua
Si hay un factor que atraviesa todas las decisiones de la campaña 2026/27 es el clima.
Las previsiones de un evento El Niño obligan a productores, empresas y aseguradoras a
prepararse para un ciclo con abundante humedad, mayor presión de enfermedades y un
incremento del riesgo de tormentas y granizo.
Las tendencias del nuevo ciclo agrícola comienzan a reflejarse en el mercado de seguros
agropecuarios. Carlos Comas, gerente de Riesgos Agropecuarios y Forestales de La Segunda
Seguros, explicó que la contratación de coberturas para la cosecha fina avanza con
cierta lentitud, en parte por el aumento de las primas luego de las fuertes pérdidas
registradas en campañas anteriores por heladas y otros eventos climáticos.
Sin embargo, el panorama cambia cuando la mirada se posa sobre la gruesa. "Esperamos
una mayor contratación para soja y maíz por todo lo que se avizora con el Súper
Niño", señaló.
La expectativa de una campaña con mayor frecuencia de tormentas y caída de granizo está
llevando a muchos productores a anticipar consultas incluso antes de que se definan las
condiciones comerciales de las pólizas. Según Comas, si bien la superficie asegurada en
Argentina no tendría un crecimiento significativo, la demanda de coberturas para soja y
maíz podría aumentar entre un 5% y un 10%, compensando parcialmente la menor
contratación observada en los cultivos de invierno.
El ejecutivo sostuvo que el producto más demandado continúa siendo el seguro contra
granizo con coberturas adicionales. No obstante, después de los importantes daños
provocados por los fuertes vientos durante la campaña pasada, especialmente sobre maíz,
se espera un crecimiento de las pólizas que incorporan protección frente a ráfagas y
temporales.
"La percepción del riesgo cambió", resumió. El productor entiende que una
campaña con mayor potencial productivo también implica una mayor exposición frente a
eventos climáticos extremos.
El crédito vuelve a ganar protagonismo
Con mejores perspectivas productivas, pero márgenes todavía ajustados, el financiamiento
vuelve a ocupar un lugar central en la planificación de la campaña. En el Congreso de
Aapresid, tanto las plataformas digitales como las entidades financieras coincidieron en
que la demanda de crédito comenzó a crecer y que el productor busca herramientas cada
vez más flexibles para administrar su capital de trabajo.
Leandro Barbieri, gerente comercial de Nera, explicó que uno de los principales cambios
del mercado pasa por ampliar las alternativas de financiamiento, incorporando nuevos
bancos y productos que permitan adaptar el crédito a cada sistema productivo. "La
idea es que el productor pueda transformar en garantía activos que ya forman parte de su
actividad", explicó.
Entre esas alternativas aparecen los granos almacenados, la producción futura e incluso
la hacienda, activos que históricamente permanecían inmovilizados y que ahora pueden
convertirse en respaldo para obtener financiamiento sin necesidad de desprenderse de
ellos.
Desde Banco Comafi observan un escenario similar. Ricardo Larrosa, gerente de Agronegocios
de la entidad, aseguró que, a diferencia de otros años, el productor viene demorando la
toma de decisiones respecto de qué sembrar y cuándo comprar insumos.
La explicación, sostuvo, combina varios factores: márgenes más ajustados, incertidumbre
sobre la evolución del dólar y la expectativa de cómo terminará desarrollándose El
Niño durante la primavera y el verano. "Lo veo con expectativas, pero esperando un
poco más antes de definir algunas decisiones", resumió.
Esa postergación, lejos de reducir la demanda de crédito, la incrementa. Según Larrosa,
cuanto más tarde se toman las decisiones comerciales, mayor es la necesidad de contar con
herramientas financieras ágiles para comprar insumos, adquirir maquinaria o sostener
capital de trabajo.
Por eso el banco amplió su oferta de productos, desde líneas tradicionales para capital
de trabajo hasta instrumentos como Warrant, que permite obtener liquidez utilizando granos
almacenados como garantía, además de financiamiento sobre contratos forward y créditos
destinados a la renovación del parque de maquinaria agrícola.
El ejecutivo también remarcó que el productor sigue muy de cerca la evolución del
dólar, las tasas de interés y las promociones que ofrecen tanto bancos como empresas
proveedoras de insumos. "Siempre hay oportunidades para quien está atento",
afirmó.
Banco Santa Fe también estuvo presente en el Congreso Aapresid 2026 y presentó una
completa oferta crediticia en pesos y dólares, con plazos que van entre los 12 y 61 meses
y condiciones altamente competitivas, además de su propuesta integral de soluciones para
el sector que incluye una nueva plataforma de vinculación digital para empresas, una
amplia gama de Fondos Comunes de Inversión disponibles de manera 100% online.
"La presencia en Aapresid representa una nueva oportunidad para estar cerca de los
productores, escuchar sus necesidades y acercar herramientas financieras que les permitan
seguir invirtiendo y creciendo. Nuestro compromiso es acompañar al campo con soluciones
concretas y un asesoramiento cercano y especializado", destacaron desde Banco Santa
Fe, un resumen de todos los presentes en el congreso.



|