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Granos gruesos: una apuesta
a los mejores efectos de El Niño
Álvaro Torriglia
lacapital.com.ar
La campaña gruesa 2026/27 se puso en marcha. El temprano arranque de la
siembra de maíz de primera le sigue los pasos al girasol, que va por otro ciclo de
crecimiento, mientras que la soja está por salir a la cancha. La humedad que promete El
Niño fuerte alienta los planteos ofensivos, en busca de obtener mejores rindes. También
enciende alertas por el impacto en la logística y la sanidad. Estas especulaciones son a
plazo porque el presente, al menos en la zona central, está atravesado por la falta de
precipitaciones.
Pese a que El Niño fuerte promete traer mucha agua en el período crítico de la campaña
gruesa, el invierno se despide con falta de humedad en algunas regiones, como en el oeste
de la zona núcleo. La Guía Estratégica para el Agro (GEA) señaló incluso que los
suelos llegan con las reservas ajustadas: el 70% se encuentra entre condiciones de escasez
hídrica y sequía, mientras que el 30% mantiene reservas regulares a adecuadas.
En mayo advertíamos que no había elementos para esperar que el invierno de 2026
repitiera el comportamiento excepcionalmente lluvioso del año anterior, en cambio se
planteaba un escenario de precipitaciones cercanas a los valores normales, y eso está
marcando la diferencia entre ambas campañas, señalaron Marina Barletta, Florencia
Poeta y Cristián Russo en su último informe.
En la región central ya sembró el 25% del maíz temprano. Es el mayor avance para esta
fecha de las últimas cinco campañas. Sin embargo, la falta de humedad comienza a ponerle
un freno a la siembra en el oeste.
El Niño en marcha
A un plazo algo más largo, Natalia Gattinoni, investigadora del Instituto Clima y Agua
Inta Castelar, confirmó que El Niño ya empezó a caminar. El Océano Pacífico
está con valores altos de calentamiento, describió durante un conversatorio
organizado por el Inta Oliveros.
La especialista expuso los pronósticos que coinciden en señalar que el fenómeno se
extenderá hasta el otoño y que tendrá mayor intensidad en primavera y verano.
Todos asociamos al Niño con lluvia, pero hay que tener en cuenta que hay distintos
factores que influyen en el clima, y alguno de ellos puede dejar a algún período sin
precipitaciones, aclaró.
Aun así, subrayó que en el caso de Santa Fe hay un consenso en torno a que hay una mayor
probabilidad de lluvias normales y superiores a normales, fundamentalmente en noviembre,
octubre y diciembre. También se prevé una primavera más fresca.
María José Dickie, de la agencia de extensión Cañada de Gómez del Inta Oliveros,
convalidó esa proyección apelando a datos históricos de la región. En el 100% de
los años Niño hubo más precipitaciones, sobre todo entre noviembre y enero, dijo.
Con la excepción de la campaña 91/92, también los rendimientos fueron superiores al
promedio en esos momentos.
La especialista destacó que las reservas hídricas acompañan la siembra de maíz
temprano, aunque advirtió que durante el ciclo se podrían producir situaciones de exceso
hídrico que compliquen las tareas, fundamentalmente en la época de cosecha. En ese
sentido, no descartó un escenario como el de la última campaña, con una cosecha
interminable.
La nutrición como prioridad
El entusiasmo de los productores se expresó en el inicio temprano de la siembra. Fernando
Salvagiotti, coordinador del Programa Ecofisiología y Agroecosistemas de INTA, aclaró
que un anticipo excesivo no necesariamente da ventaja porque la carrera del cultivo
empieza cuando emerge. Sí destacó la importancia de llegar al período crítico a
mediados de diciembre para escaparle a la demanda hídrica de enero.
El investigador consideró que el plus climático que promete El Niño permite estrategias
más agresivas. La prioridad, dijo, es la nutrición. No podemos quedarnos
cortos, dijo y advirtió que las mayores brechas de rendimiento se dan en
años Niño, justamente por usar tecnología promedio.
La chicharrita
Si bien el escenario climático promete mejores rendimientos, también traerá más
desafíos en materia sanitaria. El fantasma de la chicharrita, transmisora del
spiroplasma, recorre la campaña. Evangelina Perotti, del Inta Oliveros, advirtió que, en
la zona endémica, en el norte del país, la población de Dalbulus creció respecto del
año anterior. En el sur de Santa Fe hubo solo 15 días sin la presencia del vector en
este ciclo. En el anterior hubo 200 días.
Las poblaciones probablemente no van a estallar en la campaña de maíz de primera,
pero hay que tener cuidado con el tardío, alertó.
El estímulo climático de El Niño puede influir en la biología de la chicharrita,
favoreciendo la sobrevivencia y desplazamiento. Como el vacío sanitario es
una de las formas de control, puso énfasis en no escalonar cultivos.
Pese a estas advertencias, la red de informantes de la GEA relevó una conducta un tanto
audaz por parte de los productores. Hace un mes, el servicio de estimaciones de la Bolsa
había previsto una caída de 7,3% en la intención de siembra maicera. El mayor recorte
estaba precisamente, en el norte, por la chicharrita y los fletes.
Pero luego la campaña dio un giro. Entre promociones y descuentos que se ofrecen
con la compra de semilla, la caída de área va a ser menor, explicaron los
técnicos. Y agregaron que como nadie quiere dejar el lote con malezas hasta fin de
año se está sembrando como nunca soja de primavera, sorgo y también maíz
temprano. Entonces, la entidad observó un rebote en la intención de
siembra. Ahora, el recorte interanual se achicaría a 3,6%, y se ocuparían 10,6 millones
de hectáreas.
Las perspectivas para la soja
Aun con estos matices, parte del área que el año pasado se dedicó al maíz en el norte
pasará hacia la soja. Así lo señaló Selma López, analista de la Bolsa de Cereales de
Buenos Aires (BCBA) durante el webinar organizado por Asociación de la Cadena de la Soja
Argentina (Acsoja) para analizar la campaña 2026/27. De hecho, estimó que esa región
aportará el mayor crecimiento del área sembrarse son la oleaginosa, compensando la
caída en el sur de la región agrícola. En el centro, prevé un mix parejo con el maíz.
La Bolsa porteña prevé una siembra de 17 millones de hectáreas, 200 mil más que en el
último ciclo, Se corta una tendencia descendente, dijo.
El contexto de mercado es favorable. Si bien se espera un aumento de producción global a
443 millones de toneladas, por los incrementos en Brasil y EEUU, también se espera un
crecimiento de la demanda, lo que resultaría en una leve baja de la relación stock -
consumo. Este escenario puede sostener los precios que experimentaron una suba en el
último mes. La señal de precio es más favorable que hace un año, señaló.
En el mercado local, los valores de presiembra están un 21% más que en el ciclo
anterior, lo que le da más competitividad frente al maíz. Estos valores
permiten augurar una mejor relación insumo - producto pese a la suba de costos,
fundamentalmente del combustible. La prometida rebaja de Derechos de Exportación, del 24%
al 21% sobre fines de 2027 contribuye a mejorar esta ecuación.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) difundió en la última semana su primera
proyección de siembra y cosecha para la campaña 2026/27. Estimó que se sembrarán 16,7
millones de hectáreas, un 2% más que en el ciclo anterior, y que se recolectarían 47,8
millones de toneladas.
La visión de las Bolsas
Agustín Rodríguez, economista jefe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, señaló que las
proyecciones de la campaña sojera en la provincia son más alentadoras que en la
campaña anterior en materia de márgenes brutos, pese a la suba de los costos
logísticos.
Gustavo Augusto, de la Bolsa de Comercio de Córdoba, estimó que en la provincia
mediterránea habrá un desplazamiento, sobre todo en los departamentos del Norte, del
área de maíz hacia soja. En Entre Ríos, Lautaro Albarracín, de la Bolsa de Cereales de
esa provincia, dijo que se prevé un aumento de la soja de segunda, pese a que también
cayó el área sembrada con trigo. ¿La razón? En el invierno crecieron la colza,
camelina y otros cultivos destinados a biocombustibles, junto con el lino.
El girasol va por más
De acuerdo con Gabriel Abregos, de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, en el sur de la
región agrícola hay un final abierto para la siembra de maíz y soja. Lo que sí crece,
por tercer año consecutivo, es el girasol.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó, en su panorama agrícola semanal, que la
siembra de girasol cubre el 23,4 % de los 3 millones de hectáreas proyectadas en todo el
país para el ciclo 2026/27. El avance se concentró principalmente en el norte y centro
del área agrícola, destacándose el centro-norte de Santa Fe, donde las labores se
aceleraron alcanzan el 50% del área proyectada, favorecidas por la ausencia de lluvias en
la última semana.



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