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Súper Niño: dónde habrá
excesos de lluvias, en qué lugares no será grave y qué son las olitas que
preocupan
lanacion.com.ar
Que los productores tengan por delante una perspectiva de evento El Niño, con
lluvias superiores a la media histórica, no debería considerarse como algo catastrófico
ni extremadamente favorable; habrá mucha diversidad ante ese escenario. Hay algunas
zonas que, a partir de fin de septiembre y comienzos de noviembre, pueden empezar a
mostrar señales más claras de manifestación del evento El Niño, como, por ejemplo, el
nordeste argentino, que abarca las provincias de Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa y
la parte este de Paraguay y el sur de Brasil. En esta región se pueden desencadenar
excesos hídricos importantes, adelanta Leonardo de Benedictis, meteorólogo de
AZ-Group.
Después, más cerca de fin de año, el efecto de El Niño va a empezar a tener
impacto en el litoral y en una porción de la zona central del territorio, pero en menor
magnitud que en el nordeste argentino, agrega. En tanto, los menores efectos se
podrían verificar en San Luis, La Pampa y el oeste de Córdoba.
Por otro lado, la perspectiva de lluvias superiores a lo normal genera una alerta en la
altura de los ríos. Se espera que las precipitaciones se desarrollen en toda la
cuenca del Plata, que involucra la zona del río Paraná, del río Uruguay y del río
Paraguay, y eso puede producir crecidas que afecten islas y campos vecinos, alerta.
En síntesis, según el informe, El Niño no va a repercutir de la misma manera en todo el
territorio; va a haber impactos diferentes y zonas que van a ser muy poco afectadas, como
La Pampa, San Luis y el oeste de Córdoba y otras donde impactará con mayores acumulados,
como el noreste del territorio nacional.
Allí, según el reporte, habría que tener la máxima precaución y considerar no
solamente la lluvia que cae localmente, sino también lo que viene de los ríos, que
pueden estar mucho más crecidos, justamente, por la acción de las lluvias en toda la
zona de la cuenca del Plata.
Quienes estén pensando en tomar decisiones a largo plazo no deben asociar las
palabras El Niño con lluvias inmanejables en todo el país, ni con una súper cosecha,
sino que deberían considerar los impactos locales que el fenómeno podría generar en
cada punto del país, destacó la consultora.
Impacto
En las últimas semanas se han difundido muchos consejos para prevenir los efectos de El
Niño en la siembra y primeras etapas del ciclo de los cultivos de granos gruesos. Sin
embargo, acumulados importantes en el otoño, también podrían complicar la cosecha de
granos gruesos. El maíz es un cultivo que puede quedar en pie un tiempo y
cosecharse hasta octubre si el tallo está bien lignificado, más allá de que puede
sufrir algunas pérdidas por vuelco ante fuertes vientos; lo mismo puede decirse del
sorgo, dijo Juan Balbín, productor de General Villegas.
En cambio, la cosecha de soja es muy complicada cuando se enfrentan excesos hídricos.
Si hay que trillar con cinco centímetros de agua en un lote, con cosechadoras
livianas equipadas con cubiertas duales, se debe cortar muy arriba porque el avance de la
máquina produce olitas que impiden captar las vainas más bajas, expresó el
empresario. En un lote con cinco centímetros de agua, un rendimiento potencial de 4000
kilos por hectárea puede derrumbarse a 2000 por esas condiciones.
Otro problema por considerar es el riesgo de encajaduras de las máquinas. Puede
ocurrir que la cosechadora avance razonablemente bien en el área encharcada, pero se
encaje en la zona de transición hacia la parte más alta; allí el suelo está
particularmente blando y proclive a que la máquina se entierre si el operador avanza muy
confiado, advierte el agricultor.
  



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