























AGROAREA ®
©1994-2026 | NIC.AR | Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin la expresa autorización de sus editores. Contenidos del web con deposito de
propiedad intelectual protegida según ley 11.723 de la República Argentina y aplicable
en tribunales Internacionales. AGROAREA es una denominación de origen agro web mundial y
hace valer sus derechos habientes desde 1995 a la fecha.
AGROAREA Redacción y edición
digital: Telefax: 54-11-5368-1696 / Buenos Aires, ARGENTINA.
|

  
30 aniversario del
portal agropecuario argentino con mayor permanencia en Internet

Banco
imágenes AGROAREA. No Integra el artículo original
Riesgo climático: el resto
del verano tendría un balance hídrico negativo para los cultivos
infocampo.com.ar
La campaña agrícola 2025/2026 conserva un excelente potencial
productivo, pero sería poco prudente subestimar los riesgos que podrían emerger durante
lo que resta de su duración.
La frase actúa a modo de conclusión o resumen de la perspectiva agroclimática
estacional de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y efectivamente constituye una señal
de advertencia sobre lo que puede suceder en lo que resta del verano, el momento crítico
en el que la soja y el maíz definen sus rendimientos.
Tras un invierno que tuvo un récord de lluvias y una primavera también con un alto nivel
de precipitaciones en la mayoría de las regiones agrícolas argentinas, el verano está
dejando vastas regiones como la zona núcleo con escasez, y el riesgo del que
habla la entidad porteña es que esta tendencia continúe.
En general, para los próximos meses, la Bolsa estima que dominarán las altas
temperaturas, pero las descargas hídricas no serán tan generosas en la mayoría de las
regiones productivas, lo que configura un escenario en el que el balance hídrico sería
negativo para los cultivos.
Posible evolución del sistema climático
Según el informe, el enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial mantiene una moderada
intensidad, tanto sobre su margen asiático como sobre su margen americano, lo que
configura un estado de La Niña Débil, que contrasta con una amplia
extensión con anomalías térmicas positivas sobre el Pacífico Medio, que modera su
accionar.
Por su parte, los vientos polares redujeron un tanto su intensidad, disminuyendo levemente
el enfriamiento del Estrecho de Drake, y haciendo que el Atlántico Sur presente grandes
contrastes térmicos, con una amplia extensión fría sobre a la Costa Americana, mientras
la Costa Africana exhibe grandes áreas calientes, cuya interacción causa el frecuente
ingreso de aire marítimo hacia el interior de La Argentina y el Uruguay moderando, la
temperatura y produciendo lluvias moderadas.
Así, esta compleja interacción de factores antagónicos es lo que viene determinando una
evolución climática favorable en sus rasgos generales, aunque no exenta de riesgos:
Fríos tardíos en el sur de la Región Pampeana.
Tormentas puntuales, con aguaceros torrenciales, vientos y granizo.
Un lapso seco y caluroso durante verano, causando estrés a los cultivos y pasturas e
iniciando incendios en gran parte del área agrícola, salvo la franja atlántica de La
Argentina y el Uruguay, que se ve favorecida por la entrada de aire marítimo.
Heladas tempranas y tormentas localizadas en el otoño de 2026.
El clima en el inicio de la campaña 2025/26
Haciendo un repaso por los últimos meses, el reporte menciona que, desde la Tormenta de
Santa Rosa, pasando por la primavera 2025 y lo que va del verano 2026, el sistema
climático conservó una actividad intensa, pero contrastante, con lluvias de muy variada
intensidad e irregular distribución, así como fríos tardíos de consideración, e
intensos calores tempranos.
Debido a que los episodios tipo La Niña son positivos en el Trópico,
el norte de La Argentina, el Paraguay y el centro y el sur del Brasil recibieron lluvias
abundantes, pero muy irregulares, con un foco de tormentas sobre la Región Oriental del
Paraguay, y zonas aledañas, acompañadas por fuertes calores, explica.
En cambio, la mayor parte del resto del área agrícola del Cono Sur sufrió una acción
levemente negativa por parte de La Niña, con un promedio de precipitaciones algo inferior
a la media, pero afectado por marcados contrastes.
Por ejemplo, desde fines del invierno hasta mediados de la primavera, una amplia
extensión, comprendiendo gran parte de las Cuencas del Río V, la Laguna la Picasa y el
Río Salado del Sur, recibió fuertes tormentas que provocaron la inundación de una
amplia extensión de campos bajos.
Contrariamente, el sudoeste de la Región Pampeana observó un foco seco sobre el límite
común de Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Buenos Aires, acompañado por fuertes calores,
dando un balance hídrico negativo, causando estrés a los cultivos y pasturas e iniciando
incendios de pastizales.
El clima para lo que resta de la campaña
En cuanto al verano en marcha, inició en un estado La Niña Débil , pero
evolucionando en forma positiva, esperándose que alcance un Neutral Cálido
hacia el final de la estación, mientras los vientos polares reducirán su intensidad,
mejorando las perspectivas climáticas
No obstante, el patrón de comportamiento climático conservará riesgos de
consideración, mostrando un panorama regional muy contrastante, advierte el
documento.
Puntualmente, hace foco en el balance hídrico negativo en muchas regiones:
El centro del NOA y zonas aledañas experimentarán una franja de fuertes tormentas, con
vientos y aguaceros torrenciales, con posibles desbordes de ríos y arroyos,
desmoronamientos de zonas serranas, etc.
El este del NOA, gran parte del Paraguay, parte de la Región del Chaco, el sur del
Cerrado Brasileño y el extremo norte de la Mesopotamia observarán un lapso con lluvias
moderadas, insuficientes para compensar la alta demanda producida por las temperaturas
extremadamente elevadas que se esperan, dando un balance hídrico negativo.
El sudeste del NOA, el sur de la Región del Chaco, el oeste de Córdoba, el norte de
Santa Fe, la mayor parte la Mesopotamia, el sur del Brasil y el Uruguay observarán
precipitaciones moderadas a abundantes, con posibles tormentas puntuales, y temperaturas
moderadamente elevadas, dando un balance equilibrado.
El este de Cuyo, el este y el sur de Córdoba, el este de la Pampa y el oeste de Buenos
Aires observarán precipitaciones moderadas y temperaturas muy altas, dando un balance
negativo.
Gran parte de Cuyo y el oeste de La Pampa observarán precipitaciones escasas y
temperaturas muy elevadas, produciendo un balance muy negativo.
El clima en otoño
Ya pensando en el otoño, según la perspectiva de la Bolsa porteña, comenzará en
Neutral Cálido evolucionando gradualmente hacia un Neutral Muy
Cálido, con posibilidad de pasar a un El Nino Débil, pero al mismo
tiempo, los vientos polares se activarán en forma temprana, compensando negativamente
esta evolución, provocando un escenario contrastante.
Así, se prevé que las irrupciones de aire polar se activarán tempranamente causando
fuertes tormentas cordilleranas y enviando vigorosas masas de aire polar hacia el área
agrícola, generando una amplia franja seca que correrá en diagonal sobre el oeste del
NOA, gran parte de Cuyo y gran parte de la Región Pampeana, reduciendo el riesgo de
calores tardíos, y provocando heladas tempranas.
En contraposición, la circulación tropical persistirá sobre el este del NOA, la
mayor parte del Paraguay, la mayor parte de la Región del Chaco, la mayor parte de la
Mesopotamia, la mayor parte del Sur del Brasil y la mayor parte del Uruguay, manteniendo
el riesgo de calores tardíos, acompañados por precipitaciones abundantes, con riesgo de
tormentas severas, amplía el estudio.
Llegado el invierno, la tendencia del Sistema Climático indica la posibilidad que
comience en un estado cercana a un El Niño Débil, que podría hacerse fuerte
hacia el inicio de la primavera 2026, haciendo que la Campaña Agrícola 2026/2027 se
desarrolle en un escenario cálido, pero por el momento, ello no puede asegurarse.


|