guarda-pampa-3.JPG (9889 bytes)

logo-agroarea-1.JPG (12661 bytes)

BPA.gif (45875 bytes)

legal-agroarea.PNG (8860 bytes)

IPCVA-FIESTAS-24.jpg (39435 bytes)

wavenet.png (14464 bytes)

boton-1.JPG (1970 bytes)
boton-2.JPG (2120 bytes)
boton-3.JPG (2082 bytes)
boton-4.JPG (1779 bytes)
boton-5.JPG (1976 bytes)
boton-6.JPG (1928 bytes)
boton-7.JPG (1830 bytes)
boton-8.JPG (1771 bytes)
boton-9.JPG (2084 bytes)
boton-10.JPG (2260 bytes)
boton-11.JPG (1983 bytes)
boton-12.JPG (2220 bytes)
boton-13.JPG (2146 bytes)
boton-14.JPG (2172 bytes)

alerta-meteo-agroarea-ar.gif (325275 bytes)

segurosAGRO.gif (11780 bytes)

tw-ok.PNG (9363 bytes)

face-ok.PNG (8444 bytes)

istgr-ok.PNG (10475 bytes)

AGROAREA ® ©1994-2026 | NIC.AR | Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial sin la expresa autorización de sus editores. Contenidos del web con deposito de propiedad intelectual protegida según ley 11.723 de la República Argentina y aplicable en tribunales Internacionales. AGROAREA es una denominación de origen agro web mundial y hace valer sus derechos habientes desde 1995 a la fecha.

AGROAREA Redacción y edición digital: Telefax: 54-11-5368-1696 / Buenos Aires, ARGENTINA.

mundo-agroarea.gif (847733 bytes)

FUEAZUN.GIF (65969 bytes)aniversario-agroarea.JPG (4031 bytes)FUEAZUN.GIF (65969 bytes)

30 aniversario del portal agropecuario argentino con mayor permanencia en Internet

guarda-pampa-3.JPG (9889 bytes)

agua.jpg (7807 bytes)maiz7-cut.JPG (15554 bytes)hacienda-manga-2-cut.JPG (16485 bytes)

Banco imágenes AGROAREA. No Integra el artículo original

 

agroarea-news.JPG (1678 bytes) Cómo cosechar agua para luego obtener más kilos de granos y de carne
clarin.com

En los sistemas productivos, el agua explica entre el 70 y el 80% de la variabilidad de los resultados. Sin embargo, campaña tras campaña, cerca del 40% de las lluvias se pierde por escurrimiento o evaporación. En ese escenario, la eficiencia en la llamada “cosecha de agua” aparece como un factor decisivo para sostener y mejorar los rindes, según se destacó en una jornada técnica organizada por la región CREA Sudeste y difundida por la plataforma Contenidos CREA.

Durante el encuentro, el investigador del INTA General Pico y docente de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Pampa, Cristian Álvarez, puso el foco en los procesos que condicionan la infiltración y la distribución del agua en el suelo. “En muchos casos, el agua no está entrando en el sistema y eso impacta directamente en los potenciales de rinde”, advirtió. Un mismo evento de 100 milímetros puede traducirse en niveles muy distintos de aprovechamiento, dependiendo del estado físico, químico y biológico del suelo.

La infiltración fue uno de los ejes centrales del análisis. Para evaluarla, se utilizó un infiltrómetro de anillo simple y se realizaron observaciones en calicatas, comparando suelos bajo pasturas con otros sometidos a más de 20 años de agricultura continua. Según Álvarez, en promedio los sistemas productivos argentinos logran administrar alrededor del 60% del agua que aporta la lluvia, aunque existen contrastes marcados: hay ambientes donde ingresa más del 80% y otros donde no se alcanza ni el 50%. Esa diferencia explica por qué en algunos casos el agua permite sostener un doble cultivo, mientras que en otros no alcanza siquiera para uno.

El impacto productivo de esa eficiencia es tangible. Cada milímetro de lluvia que logra incorporarse al perfil del suelo puede transformarse en 7 a 8 kilos de soja, 20 a 25 kilos de maíz, 16 a 18 kilos de trigo o 20 a 25 kilos de materia seca de alfalfa. Cuando el agua no ingresa, además de perderse potencial de rinde, su distribución dentro del lote se vuelve irregular y comienzan a aparecer síntomas visibles: manchones de malezas, apilamientos de herbicidas y deficiencias de nutrientes.

Otro aspecto abordado fue la profundidad de recarga. Como referencia general, el agua debería alcanzar al menos los dos primeros metros del perfil para impactar sobre los cultivos. Sin embargo, la compactación, la baja cobertura o el sellado superficial suelen impedir esa recarga. “Si antes necesitaba un milímetro para recargar un centímetro de suelo, ahora quizás necesito dos”, explicó Álvarez, remarcando que esta pérdida de eficiencia no siempre se refleja en los registros del pluviómetro, pero sí en el estrés hídrico de los cultivos, especialmente en verano.

La distribución del agua dentro del lote también juega un rol clave. Alteraciones provocadas por compactación, encostramiento o decisiones de manejo inadecuadas generan sistemas más heterogéneos, con mosaicos de producción que reducen la eficiencia global. En suelos de menor aptitud, el desafío pasa por definir qué tipo de producción es posible sostener sin forzar el ambiente. “Forzar un suelo a un cultivo para el cual no está preparado suele derivar en respuestas negativas”, sostuvo el especialista.

En ese marco, el seguimiento de indicadores del suelo resulta fundamental. Indicadores físicos como la resistencia mecánica, evaluada con penetrómetro y pala; químicos como el pH, clave para evitar procesos de acidificación; y biológicos como la actividad microbiana, permiten diagnosticar el estado del sistema y ajustar las decisiones de manejo. La falta de seguimiento del pH, por ejemplo, puede afectar la fijación biológica de nitrógeno en leguminosas como soja, vicia o alfalfa, incluso en sistemas fertilizados.

Más allá del impacto agronómico, la cosecha de agua también se traduce en términos económicos. “El productor empieza a leerlo en kilos que se dejan de producir y, por lo tanto, en valor”, señaló Álvarez. A partir de ese enfoque, cobran relevancia las rotaciones, los cultivos de servicio y las prácticas asociadas a la agricultura sustentable o regenerativa, entendidas como procesos de largo plazo y no como soluciones inmediatas.

“El agua es el eje del sistema”, resumió el investigador. “En la medida en que no cosechemos el agua, es muy difícil cosechar carbono y es muy difícil cosechar granos”. Sin agua, concluyó, tampoco se activa la vida del suelo, una condición indispensable para sostener sistemas productivos estables y resilientes en el tiempo.agroarea-news.JPG (1678 bytes)


guarda-pampa-3.JPG (9889 bytes)

inicio-agroarea.PNG (3259 bytes)