























AGROAREA ®
©1994-2025 | NIC.AR | Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin la expresa autorización de sus editores. Contenidos del web con deposito de
propiedad intelectual protegida según ley 11.723 de la República Argentina y aplicable
en tribunales Internacionales. AGROAREA es una denominación de origen agro web mundial y
hace valer sus derechos habientes desde 1995 a la fecha.
AGROAREA Redacción y edición
digital: Telefax: 54-11-5368-1696 / Buenos Aires, ARGENTINA.
|

  
30 aniversario del
portal agropecuario argentino con mayor permanencia en Internet

Banco
imágenes AGROAREA. No Integra el artículo original
En el trigo se espera un
récord de producción, pero preocupa la baja de los precios internacionales
infocampo.com.ar
La campaña triguera 2025/26 se encamina a quedar en los libros de historia
por su volumen récord. Según las últimas estimaciones oficiales, la producción
nacional rondaría los 27 millones de toneladas, el mayor registro desde que existen
estadísticas comparables, a partir de la campaña 1969/70.
Un artículo de la Fundación Mediterránea sostiene que se trata de un logro
significativo desde el punto de vista productivo, alcanzado no por una expansión del
área, sino por rendimientos máximos, en un contexto de superficie relativamente estable.
Sin embargo, este hito físico no tendría su correlato en términos comerciales. Con
precios internacionales en mínimos de las últimas décadas, el ingreso de divisas por
las exportaciones de trigo quedaría lejos de otros picos históricos, incluso con
volúmenes exportados sensiblemente mayores.
De acuerdo con la última previsión de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca,
con el 76% del área cosechada a mediados de diciembre de 2025, la producción de trigo se
ubicaría en 26,8 millones de toneladas a nivel nacional. De confirmarse este número,
sería el mayor volumen histórico para el cereal.
En comparación con la campaña 2024/25, el aumento sería cercano al 50%, pasando de 18,5
a 26,8 millones de toneladas. El principal motor de esta mejora fue un salto de casi 40%
en los rindes promedio, que treparon de alrededor de 30 a 40 quintales por hectárea. En
segundo plano, el área sembrada mostró un crecimiento moderado, del 4%, desde 6,5 a 6,8
millones de hectáreas.
Si se lo contrasta con el récord previo, alcanzado en la campaña 2021/22, el volumen
actual sería cerca de 20% superior, explicado casi exclusivamente por una mejora en la
productividad, ya que la superficie implantada se mantuvo en niveles similares a los de
entonces.
Más trigo para exportar, pero a menor precio
Con una producción de esta magnitud, se estima que alrededor del 65% del trigo se
destinaría al mercado externo, lo que equivale a unos 17,5 millones de toneladas
exportadas. Tomando un precio promedio de USD 200 por tonelada (FOB puertos argentinos,
entre diciembre de 2025 y mayo de 2026), el ingreso de divisas por exportaciones de trigo
en la campaña 2025/26 rondaría los USD 3.500 millones.
Este valor implica una mejora del 17% respecto de la campaña 2024/25, aun cuando las
cantidades exportadas crecerían 37%. La explicación es clara: el mayor volumen no logra
compensar plenamente la caída de los precios.
Más aún, si se compara con el máximo histórico en términos de valor registrado
en 2021/22, el ingreso de divisas de la actual campaña sería 26% inferior en
términos reales, pese a que las exportaciones en toneladas serían aproximadamente 25%
mayores. En otras palabras, se exporta mucho más trigo, pero se cobra menos por cada
tonelada.
Precios en mínimos históricos
El principal factor detrás de esta paradoja es la debilidad del mercado internacional. El
precio medio de exportación del trigo argentino en 2025/26 se ubicaría entre los más
bajos del siglo, prácticamente empatado con los registros de 2004/05 y solo por encima
del piso observado en 2000/01.
En términos históricos, el valor promedio actual en torno a USD 201 por
tonelada muestra una brecha negativa de más del 30% respecto del promedio de largo
plazo, cercano a los USD 295. Este contexto limita de manera directa la capacidad del
cultivo para generar divisas, aun en campañas excepcionales desde lo agronómico.
Señales positivas y un desafío pendiente
El récord productivo de la campaña 2025/26 se explica, en primer lugar, por condiciones
climáticas favorables que permitieron alcanzar rindes sobresalientes. Pero también
influyeron señales de política económica orientadas a mejorar el clima de negocios:
menor presión impositiva, avances en la normalización del frente cambiario y una agenda
declarada de reducción de costos y trabas administrativas.
Estas condiciones contribuyeron a que el trigo se mantuviera dentro de la rotación,
incluso cuando las perspectivas de precios no eran alentadoras al inicio de la campaña.
De cara al futuro, el gran desafío es profundizar esta agenda, en particular avanzando
hacia la eliminación de los derechos de exportación. En un esquema sin retenciones, el
sector tendría mayor capacidad para sostener la inversión en tecnología, fertilización
y manejo, claves para amortiguar escenarios de precios bajos como el actual o
eventuales shocks productivos propios de una actividad que se desarrolla a cielo abierto.
El récord ya está sobre la mesa. Ahora, el interrogante es si podrá transformarse en un
proceso sostenible que combine alta producción con un mayor impacto económico para el
país.


|