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Informe del ROSGAN. El
crédito ganadero crece, pero aún no acompaña el ritmo de expansión que necesita el
sector
ellitoral.com
La actividad ganadera argentina muestra señales de una mayor integración al
sistema financiero, aunque todavía lejos de los niveles de apalancamiento que podrían
potenciar un crecimiento sostenido de la producción.
Así lo refleja un reciente informe de ROSGAN elaborado sobre la base de datos oficiales
del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que analiza la evolución del
financiamiento bancario destinado a las empresas dedicadas a la cría de ganado bovino.
Los números muestran un incremento significativo del crédito durante el último año,
especialmente a partir de una fuerte expansión de los préstamos nominados en moneda
extranjera. Sin embargo, los especialistas advierten que el crecimiento del financiamiento
sigue siendo moderado si se lo compara con la mejora patrimonial que experimentó la
actividad como consecuencia de la fuerte valorización de la hacienda.
Según los datos relevados al cierre del primer trimestre de 2026, las empresas dedicadas
a la cría de ganado bovino sin incluir cabañas registraban un pasivo total
de 1.365 millones de dólares.
La cifra representa un crecimiento del 20% respecto de diciembre de 2025, cuando el stock
de deuda ascendía a 1.133 millones de dólares, y un incremento interanual del 35%.
De acuerdo con el análisis de ROSGAN, este nivel de endeudamiento ubica al sector entre
los registros más elevados de las últimas dos décadas, siendo superado únicamente por
los valores observados entre fines de 2017 y comienzos de 2018.
En cuanto al origen de los fondos, el 47% de la deuda está concentrado en bancos
públicos, mientras que el 32% corresponde a entidades privadas nacionales. Por su parte,
la banca extranjera participa con el 18% y el resto se distribuye entre otras
instituciones financieras no bancarias.
Los créditos en dólares impulsan el crecimiento del financiamiento
Uno de los aspectos más relevantes del informe es el cambio observado en la composición
de la deuda.
Actualmente, el 58% de los pasivos del sector corresponde a financiamiento en moneda
local, equivalente a unos 785 millones de dólares. Sin embargo, este segmento
prácticamente no registró variaciones durante el último año.
El verdadero motor del crecimiento fue el financiamiento en moneda extranjera.
Al cierre de marzo de 2026, las obligaciones en dólares alcanzaban los 580 millones, más
del doble de los 250 millones registrados un año antes.
Como resultado, el peso de la deuda dolarizada dentro de la estructura financiera del
sector pasó del 25% al 42% en apenas doce meses.
La evolución resulta aún más significativa si se observa una serie más extensa. En
marzo de 2023, en un contexto marcado por una fuerte incertidumbre cambiaria, apenas el 3%
de los pasivos ganaderos estaba denominado en moneda extranjera.
Para los analistas de ROSGAN, este fenómeno podría estar reflejando una mayor
disponibilidad de líneas crediticias orientadas a inversiones de largo plazo,
precisamente el tipo de financiamiento que requiere la ganadería para impulsar procesos
de retención de vientres y expansión del stock.
Más crédito por animal, pero bajo nivel de apalancamiento
Una de las formas más utilizadas para medir el grado de financiamiento de la actividad
consiste en relacionar el stock de deuda con la cantidad de animales existentes.
Bajo este criterio, el indicador alcanzó durante el primer trimestre del año un nuevo
máximo histórico de 27 dólares financiados por cada animal en stock.
La cifra supera incluso los niveles observados durante 2018 y refleja tanto el aumento del
crédito como la reducción del rodeo bovino registrada en los últimos años.
Sin embargo, cuando el análisis se realiza sobre el valor patrimonial de la hacienda, la
conclusión cambia sustancialmente.
ROSGAN sostiene que el nivel de endeudamiento sigue siendo relativamente bajo en relación
con la riqueza generada por la actividad.
Durante el último año, los precios de la hacienda mostraron una fuerte recuperación
medida en dólares. Las categorías destinadas a faena registraron incrementos cercanos al
30%, mientras que los vientres y terneros vinculados a la cría y la invernada
experimentaron subas próximas al 60%.
En comparación, el endeudamiento total creció un 35%, una evolución que no logró
acompañar plenamente el aumento patrimonial del sector.
El desafío de financiar el crecimiento ganadero
Otro dato destacado por el informe es el comportamiento de los préstamos en moneda local,
que suelen estar más asociados a capital de trabajo y a productores con menor capacidad
de acceso al crédito.
En este segmento, el crecimiento fue prácticamente nulo. Los saldos vigentes apenas
resultaron un 3% superiores a los registrados un año atrás, muy por debajo de la
valorización observada en la hacienda.
Para ROSGAN, esta situación evidencia que aún existe un importante margen para
profundizar el financiamiento de la actividad.
La ganadería requiere inversiones de largo plazo para aumentar la productividad,
incorporar tecnología, mejorar índices reproductivos y sostener procesos de crecimiento
del stock. Sin embargo, los niveles actuales de crédito todavía no logran acompañar
plenamente esas necesidades.
En este contexto, el informe concluye que, si bien el acceso al financiamiento muestra una
mejora significativa respecto de años anteriores, el desafío continúa siendo ampliar y
consolidar herramientas crediticias que permitan transformar el crecimiento patrimonial
del sector en mayores niveles de inversión y producción.



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